Estoy donde debo estar
El Señor dirige los pasos del hombre y lo pone en el camino que a él le agrada; aun cuando caiga, no quedará caído, porque el Señor lo tiene de la mano.
Salmos 37:23-24
Solo Dios sabe donde quiere que estemos y con las actividades que a él le placen y sobre todo con las personas alrededor correctas, ya que todo es para nuestro bien.
El Espíritu Santo fue quien me hizo llegar a esa conclusión hace algunas semanas atrás y cuando llegué a ella me di cuenta que Dios sabe porque hace las cosas y que ya era hora que me rindiera de quejarme o decir porqué a mí.
Antes era una lucha quizás hacer los quehaceres de mi casa en las vacaciones pero ahora es un deleite que sí es bastante trabajoso pero edificante porque Dios me dirige y me hace recapacitar acerca de algunas virtudes que necesito fortalecer y también siento que aplaude cualidades que he sabido multiplicar para bien.
Mi día a día en mi casa es un reto de todos los días porque no voy a negar que hay días en los que desearía ser la menor de mis hermanitas para que me atiendan pero es cuando mi Señor me dice a través de una predica que él desea que aprenda a servir con gozo y alegría así como él sirvió a los demás.
Es cuando entiendo que mi meta como cristiana es llegar a ser como nuestro Salvador no igual porque somos únicos pero sí adoptar actitudes que él tuvo, modelos de comportamiento que enlazaban al amor a Dios y a nuestro prójimo.
Comprender todo ello me ha tomado tiempo lo suficiente como para ahora proponerme día a día servir con amor a través de un rico plato que tiene como ingrediente principal AMOR de Dios o cuando soy consciente que escuchar a mis hermanos es importante, ya a través de vivencias como esas mi carácter se moldea.
Por lo tanto hermano y hermana lo invito a ustedes y a mí a que digamos en coro lo siguiente con mucha convicción, fe y amor:
ESTOY EN EL LUGAR INDICADO CON LAS PERSONAS INDICADAS Y CON LAS CIRCUNSTANCIAS INDICADAS, YA QUE TODO TIENE UN PROPÓSITO QUE QUIERO DESCUBRIR Y LLEVAR A CABO.
Deja una respuesta